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sábado, 24 de octubre de 2009

Antelacion del Amor

Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la privanza de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida situándose en palabras o acallamiento
serán favor tan persuasivo de ideas
como el mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis ávidos brazos.
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha en la selección del recuerdo,
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes,
Arrojado a la quietud
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera quizás como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí.




Poema de Jorge Luis Borges

Amor de Tarde

Amor, de tarde


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago asi con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico

Mario Benedetti

viernes, 19 de junio de 2009

terminar de despedirse despues de tantos años.....

Chau número tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

Mario Benedetti

domingo, 26 de abril de 2009

El paje de herodías

La miráis siempre. Demasiado
No debe mirarse a nadie de este modo....
Podría sobrevenir alguna desgracia.

Salomé. Oscar Wilde

domingo, 19 de abril de 2009

p13t14n13

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites


Benedetti

Martín Santomé

Colecciono pronósticos / anuncios y matices / y signos / y sospechas / y señales // imagino proyectos de promesas / quisiera no perderme / un solo indicio // ayer / sin ir más lejos / ese ayer que empezó siendo aciago / se convirtió en un buen día / a las nueve y catorce / cuando vos / inocente / dijiste así al pasar /que no hallabas factible / la pareja / la pareja de amor / naturalmente / no vacilé ni un segundo / me aferré a ese dictamen // porque vos y yo somos / la despareja.” Es el verso inicial con que Benedetti presenta a Martín Santomé....


Tengo miedo de verte / necesidad de verte / esperanza de verte / desazones de verte // tengo ganas de hallarte / preocupación de hallarte / certidumbre de hallarte / pobres dudas de hallarte // tengo urgencia de oírte / alegría de oírte / buena suerte de oírte // o sea / resumiendo / estoy jodido / y radiante / quizá más lo primero / que los segundo / y también /viceversa.”

remitente Avellaneda

Usted Martín Santomé no sabe cómo querría tener yo ahora
todo el tiempo del mundo para quererlo
pero no voy a convocarlo junto a mí ya que aún en el caso de que no estuviera todavía muriéndome entonces moriría sólo de aproximarme a su tristeza

Usted Martín Santomé no sabe cuánto

he luchado por seguir viviendo cómo he querido vivir para vivirlo

pero debo ser floja incitadora de vida porque me estoy muriendo Santomé

Usted claro no sabe, ya que nunca lo he dicho, ni siquiera
esas noches en que usted me descubre con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro su sencillo coraje de quererme

Usted Martín Santomé no sabe, y sé que no lo sabe,
porque he visto sus ojos despejando la incógnita del miedo

No sabe que no es viejo, que no podría serlo
en todo caso allá usted con sus años yo estoy segura de quererlo así

Usted Martín Santomé no sabe qué bien qué lindo dice Avellaneda
de algún modo ha inventado mi nombre con su amor

Usted es la respuesta que yo esperaba a una pregunta que nunca he formulado
usted es mi hombre y yo la que abandono
usted es mi hombre y yo la que flaqueo

Usted Martín Santomé no sabe, al menos no lo sabe en esta espera
qué triste es ver cerrarse la alegría sin previo aviso
de un brutal portazo

Es raro pero siento que me voy alejando
de usted y de mí que estábamos tan cerca de mí y de usted

Quizá porque vivir es eso, es estar cerca
y yo me estoy muriendo Santomé
no sabe usted qué oscura, qué lejos, qué callada

Usted Martín.. Martín cómo era
los nombres se me caen, yo misma estoy cayendo

Usted de todos modos, no sabe ni imagina
qué sola va a quedar mi muerte
sin
su
vi
da.

Mario Benedetti